Cuando tu plata empieza a generar ganancias, aparece una decisión que parece menor pero hace mucha diferencia: ¿usás lo que ganaste o lo dejás donde está para que siga rindiendo?
Eso es, básicamente, reinvertir los rendimientos. Te contamos qué significa, cómo funciona y por qué conviene tenerlo en cuenta.
¿Qué es reinvertir los rendimientos?
Reinvertir los rendimientos significa tomar las ganancias que te generó una inversión (intereses, dividendos o cualquier otro tipo de rendimiento) y volver a ponerlas a trabajar, en lugar de retirarlas para gastarlas.
Por ejemplo, si tenés plata en una cuenta remunerada y te acreditan intereses, reinvertirlos es simplemente dejarlos ahí. Así, la próxima vez el rendimiento se calcula sobre un monto más grande.
¿Por qué hace tanta diferencia?
Porque es lo que activa el interés compuesto: cuando reinvertís, tus ganancias generan nuevas ganancias. Si en cambio las retirás cada vez, tu capital queda siempre igual y el rendimiento no crece.
Veamos un ejemplo con $100.000 y una TNA ilustrativa del 20% (la tasa real varía según la billetera y el momento):
| Tiempo | Si retirás los intereses | Si los reinvertís |
|---|---|---|
| 1 año | Capital $100.000 + $20.000 cobrados | ~$122.130 |
| 3 años | Capital $100.000 + $60.000 cobrados | ~$182.180 |
| 5 años | Capital $100.000 + $100.000 cobrados | ~$271.750 |
En los dos casos ganás plata. Pero si reinvertís, a los cinco años tenés más de $70.000 extra, solo por haber dejado que los rendimientos sigan trabajando.
¿Cómo se reinvierte en la práctica?
Depende de dónde tengas tu plata:
- Cuenta remunerada: es la forma más simple, porque los intereses se acreditan solos en tu saldo y empiezan a rendir al día siguiente. No tenés que hacer nada
- Plazo fijo: tenés que renovarlo incluyendo los intereses al vencimiento (la opción de “renovar capital más intereses”)
- Fondos comunes de inversión: muchos fondos reinvierten automáticamente y eso se ve reflejado en el valor de la cuotaparte
- Acciones o bonos: implica usar los dividendos o cupones que cobrás para comprar más de ese u otro activo
¿Siempre conviene reinvertir?
No necesariamente. Reinvertir tiene sentido cuando:
- No necesitás esa plata para gastos del día a día
- Tenés un objetivo de ahorro a mediano o largo plazo
- Querés que tu capital crezca sin tener que sumar plata nueva
En cambio, puede ser lógico usar los rendimientos si los necesitás para cubrir gastos, o si preferís destinarlos a otro objetivo concreto, como cancelar una deuda con una tasa más alta que lo que te rinde la inversión.
Lo importante es que sea una decisión, no algo que pasa por inercia. Muchas veces se retiran los intereses “porque sí” y se pierde una parte importante del crecimiento.
Reinvertir no es lo mismo que sumar plata nueva
Son dos cosas distintas que se complementan. Reinvertir es dejar las ganancias adentro dentro de tu cuenta remunerada. Sumar aportes es agregar plata propia periódicamente, por ejemplo, una parte de tu sueldo cada mes.
Si combinás las dos cosas, el crecimiento se acelera todavía más: tenés más capital trabajando y, además, los rendimientos de ese capital también rinden.
Un dato a tener en cuenta: la inflación
Reinvertir hace crecer tu saldo, pero para saber si tu plata realmente gana valor hay que comparar ese rendimiento con la inflación. Aun así, dejar los rendimientos trabajando siempre es mejor que tenerlos parados o gastarlos sin planificación.
Reinvertir sin hacer nada con Moni
Activando los Rendimientos de Moni, invertís el saldo de tu billetera de manera simple y segura. Desde la app, podés ver cómo crece tu dinero día a día. Y si en algún momento necesitás la plata, la podés usar cuando quieras, sin perder lo que ya generaste.
